viernes, 4 de noviembre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

jueves, 29 de septiembre de 2011

XI

Las llamas y el polvo.
El hielo en los ojos,
en el pecho, bien profundo.
Lo peor estaba por llegar.
Lo mejor también. 

X

Esto somos nosotros
y éstas son nuestras cenizas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

IX

Cuando llegué, estaban todos ya sentados. Mirando a la nada, con los ojos fijos en ese punto que no puedo ver nunca. Las manos apoyadas en la mesa, y por boca una línea dura como de papel de lija.
En el centro de la mesa, el vacío se extendía, blanco. Silencioso y brillante, tan ineludible como el invierno. Desde que tengo uso de razón ese vacío está ahí, pero con el tiempo he aprendido a pasar los ojos por encima sin detenerme en los detalles.
Me senté a la mesa con una sonrisa en la boca. Por si algún día funciona, y basta con eso para llenar este horrible hueco blanco.
Pero no, nunca se cierra del todo.
En vista de esto, abrí la boca y empecé a hablar de lo que sucede de corazón para fuera.

VIII

Vie(r)nes otra vez. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

VII

Un beso suyo era otro mundo.
Otro planeta,
otra dimensión
para nadie conocida aún.

martes, 6 de septiembre de 2011

IV

Tú, o cualquiera. Las ganas de morder la pared que tengo los domingos.
Tú, o cualquiera. Las ganas de trepar esa misma pared los lunes.
Tú, o cualquiera. Sssssshut up.
Tú, o cualquiera. En los baños del Nueva Visión, nunca.
Tú, o cualquiera.
Cualquiera que se te parezca.
Tú, o cualquiera. Otra jarra, por favor.
Tú, o cualquiera. Todos, o sea nadie. Y yo.

III

Esta ley horrible que hace que todo lo que nos emociona una primera vez, esa sensación de que algo es maravilloso, increíble y único, nos aburra mortalmente cuando se repite más de diez veces.

sábado, 27 de agosto de 2011

II

Ojalá no fuera así, 
pero lo es.
Me importa lo que se ve 
tanto como lo que no. 
Qué rápido se me olvidó que me importabas.
Y, de nuevo, desearía que fuera diferente
pero no lo es.
Me sigue dando igual.

I

¿Qué pasa?
¿Por qué no pasa nada?

miércoles, 24 de agosto de 2011

.

Ya me dirás tú a qué viene ahora
este miedo al papel en blanco.

Que te echaba de menos,
y ya está.

martes, 17 de mayo de 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

viernes, 22 de abril de 2011

jueves, 24 de marzo de 2011

Estamos dejando que nos quiten la rebeldía

Hoy no creo en las Revoluciones. Tras dejarse la piel en el intento, al final siempre vas a ver cómo todo vuelve a ser como antes. Con otro nombre, para tranquilizar al rebaño. Ya sabes, para que te sientas participativo y democrático. 
Y así, golpe tras golpe, te van quitando las ganas de pelear. Las ganas de gritar y luchar, y creer en aquello por lo que luchas hasta el punto de arriesgarte la vida. 
Hoy creo que nos tienen engañados para siempre. 
Mañana me levantaré, lucharé y me darán una palmadita en la cabeza...y me iré a casa contenta, con una sensación de triunfo en el pecho absolutamente estúpida. 

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cubiertos de sal




























Con el tiempo aprendes que generalizar nunca es bueno. Tampoco es evitablePor favor, átenme a una silla. Ciérrenme los ojos. Hoy he aprendido a contar tsunamis. Y terremotos. Volcanes también. Parece básica la búsqueda febril de un lugar. Algo a lo que atarte. Por lo que llorar. Ante todo, algo de lo que huir. Cuando las cadenas se ven demasiado. Entonces salen con el fuego en los pies. Y ya nunca más recuerdan la escarcha que ese lugar puso en su pelo, cualquier mañana. Intentan hacer barrotes de viento y sol. A veces, entro en el baño y se me enredan las alegrías en tu cara. Labios azules. La ciudad sacudida por risas de lluvia. Risas de granizo. Mírame a la cara otra vez. Míranos a todos. Júzgame. Tú tampoco le enseñas la nuca a cualquiera.

sábado, 5 de marzo de 2011

Líneas

Mírame a los ojos
traigo la rabia

Ni siquiera en eso supe fingir
De veras me creía invencible

Grítamelo fuerte,
a ver si despertamos entre todos
a la bestia 

viernes, 18 de febrero de 2011

Chubascos

Me van sobrando
puntos
esquinas
milímetros
de referencia.

Y gente,
sobre todo gente.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Lejos, o cerca. (Fuera)

Sigues tan hermosa, Madrid.
Mira, que te van matando
poco a poco.
Y a mí contigo.
Me voy para no verte, 
me voy para no sentirte.
Me voy,
a cualquier lugar
donde aún sienta la vibración 
bajo los pies. 
Allí donde suenen 
las risas por la calle.
Y no nos entierren en granito 
en cada plaza.
De silencio en cada esquina.
Edificios de cristal,
súpermercados,
súperamericanos.
Súpermodernos.
Me voy, 
porque ya no hay vida
contigo.
Porque prefiero
que mueras sola
y no me arrastres.
O encontrarte a mi vuelta,
y ver
que lo podrido
eran mis ojos.


lunes, 14 de febrero de 2011

Sinde

Sinderechos
Sindecencia
Sindemocracia




















Sindetenerte a pensar
Sinde dimisión

miércoles, 9 de febrero de 2011

De nuevo

Creo que no me sale a cuenta,
seguir mordiéndole al mundo.

Sólo quería viento en la cara.
Tampoco apedrear muros.

lunes, 7 de febrero de 2011

Mientras tanto

Tú con tu cara de
a mí no me importa cuándo vuelven los pájaros.
O si vuelven siquiera.

domingo, 6 de febrero de 2011

Tres segundos para improvisar

Resulta que no me gusta,
después del domingo siempre llega el lunes.
Y tras un parpadeo, 
viene otro igual que el anterior.

sábado, 5 de febrero de 2011

¿Y qué?


























Oye, mira,
a veces
no me apetece 
levantarme de la cama.

Algunos días
quisiera encerrarme
entre rosarios y pecados,
echar la culpa fuera
y salir,
con la sensación 
de no tener falta alguna.
De que no necesito mi perdón. 

Escúchame,
porque hay momentos que
ojalá, puede ser, que 
no saldrá, no podré, que
por qué lo hago, que
no encuentro la razón.

De vez en cuando,
no miro por las ventanas.
No veo en los ojos de otros,
lo que pierdo en los míos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Si...

Si no me llenara las manos de agua.
Si consiguiera ser árbol, y dejara de soñarme pájaro.
Si me gustasen las cuadrículas, y la gente que escribe con letra de imprenta.
Tal vez si tuviera la ropa ordenada en marrón oscuro, marrón claro, negro y gris...
o a lo mejor, tuviera la sonrisa calculada en el momento adecuado.
Quizás, si solo creyera en las corbatas, en El Corte Inglés, y en mis 8 horas de funcionariado diario.
Si entendiera que el cuerpo es algo vergonzoso, que siempre hay que esconder.
Si en mi casa no hubiera siempre papeles para pintar, y lapiceros, y bolígrafos.
Y calcetines desparejados.
Si tuviera un marido con su exacto uniforme, su exacto afeitado y su exacta y eterna postura del misionero los jueves por la noche.
Si ''los dulces engordan''.
Si ''este país se está llenando de inmigrantes, que nos quitan el trabajo a los españoles''.
Si ''niño, ten cuidado, llevas la camisa por fuera de los pantalones''.
Si ''mira qué guarras las jóvenes de hoy, con las bragas al aire''.
Si ''hijo, no te masturbes que es malo''.



Entonces....
sería
total
y
absolutamente
gilipollas!

martes, 1 de febrero de 2011

Espejismos

Tu mente ya no es desierto nocturno y engañoso
manantiales embalsaste, poco a poco, con ideas de gotas.
Parece que recuerdo,
y me acerco con el férrico sabor de la victoria en los labios.
Y entonces, lo veo.
No hay nada que conseguir, la victoria siempre estuvo ahí,
yo pongo la competición, yo pongo las normas.
Yo las rompo.

sábado, 29 de enero de 2011

Seis centímetros



En el pulmón izquierdo,
seis centímetros de abismo,
los seis centímetros más grandes
nunca vistos.
Un trocito de nada,
un trocito de blanco, 
de gris, 
brillando.
Llevar el pecho partido en dos.
Tragarte los sueños todos juntos y sin agua.
Vomitar la vida poco a poco,
y ver cómo los demás siguen respirando.
El último gran castigo de Natura.
Nosotros, pobres humanos,
nos creímos dioses, inmortales
superamos la peste, inventamos vacunas.
Míranos bien,
¿Hay algo más irónico y cabrón,
que morir de ti mismo?
Darte cuenta de lo que tienes
debe ser un efecto secundario de la muerte.

viernes, 21 de enero de 2011

Te estaba esperando

Foto de Clara Reina Mora 






















Adivíname en la oscuridad,
lléname la boca de volcanes y océanos,
hazme bailar entre los charcos,
y que todos los días huelan a tierra húmeda.

Pero no te me acerques otra vez,
si vas a dejarme con los ojos
llenos de cenizas.
Y las manos envueltas en hojas podridas.
No soy de medias tintas.

domingo, 16 de enero de 2011

¿Nunca dicen nada?



Probar los límites una y otra vez,
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Qué sucede si sobrepaso la frontera?
¿Quién va a venir a pararme los pies?




Ocurre que me quedo pequeña a mí misma,
y no sé cómo arreglarlo.

viernes, 14 de enero de 2011

Mi hogar

Mi casa es una casa como otra cualquiera. Más o menos cómoda, de mayor o menor tamaño, y con variación en el mobiliario.

Mi hogar es bien distinto.

Tengo una suerte de padre capaz de transformar una silla en una obra de arte.
¿Conoces a alguien capaz de hacer eso?
Sus ojos están llenos de raíces, 
y sus manos de un conocimiento
que no se aprende en los colegios.
Una antigua artesanía, de esas que solo se enseña a unos pocos afortunados.
Mi madre, en cambio, tiene en el fondo de la mirada el mar.
Es delicada como una mariposa, 
capaz de la furia más absoluta si la ocasión lo requiere.
(y si no también)
Ella pone el arte en cada acto que realiza.
Mi hermana, Galia
es exactamente como su nombre, melódica, breve y bonita.
La sonrisa nunca se borra de su cara, es incapaz de guardar rencor a nadie.
Tiene los ojos más dulces que he visto nunca.
Ella es la luz que siempre está, en cualquier momento, 
y bajo cualquier circunstancia. 
Dispuesta a seguirme en cada compás, incondicionalmente.
Y un animal con presencia de gato, 
gestos de perro
y alma de persona. 
Que es la primera en llegar cuando nos oye llorar a alguno.

Tengo el orgullo de decir que he vivido en cuatro barrios,
y conocido seis casas, 
que en mi hogar el dinero no tiene que ver con el bienestar.
Que no necesitamos una casa grande para ser felices. 
Ni llevar la cartera llena.
Solo nos necesitamos los unos a los otros. 
Y eso es algo que no mucha gente tiene la suerte de aprender.

jueves, 13 de enero de 2011

Cierra los ojos



Solo un ratito.
Escúchate por un momento.
Siente cada parte de tu cuerpo
y deja de pensar en los problemas.
Nada es tan importante como el instante que estás viviendo.
Y la manera en que decides pasarlo.

Yo me encadeno sola,
pero a la inversa también funciona.

sábado, 8 de enero de 2011

Flores en el pelo



Bailar entre las rocas
sin dejarme los pies
en el intento.


Y sacudir la ciudad
con risas de lluvia.


Todos los cerrojos
aún en la boca.


Todos los senderos
sin dueño ni nombre.


Me van a quedar siempre
tantos gritos.


Lo excitante de saber
que (no) eres
que (no) serás
alguien diferente.