viernes, 18 de febrero de 2011

Chubascos

Me van sobrando
puntos
esquinas
milímetros
de referencia.

Y gente,
sobre todo gente.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Lejos, o cerca. (Fuera)

Sigues tan hermosa, Madrid.
Mira, que te van matando
poco a poco.
Y a mí contigo.
Me voy para no verte, 
me voy para no sentirte.
Me voy,
a cualquier lugar
donde aún sienta la vibración 
bajo los pies. 
Allí donde suenen 
las risas por la calle.
Y no nos entierren en granito 
en cada plaza.
De silencio en cada esquina.
Edificios de cristal,
súpermercados,
súperamericanos.
Súpermodernos.
Me voy, 
porque ya no hay vida
contigo.
Porque prefiero
que mueras sola
y no me arrastres.
O encontrarte a mi vuelta,
y ver
que lo podrido
eran mis ojos.


lunes, 14 de febrero de 2011

Sinde

Sinderechos
Sindecencia
Sindemocracia




















Sindetenerte a pensar
Sinde dimisión

miércoles, 9 de febrero de 2011

De nuevo

Creo que no me sale a cuenta,
seguir mordiéndole al mundo.

Sólo quería viento en la cara.
Tampoco apedrear muros.

lunes, 7 de febrero de 2011

Mientras tanto

Tú con tu cara de
a mí no me importa cuándo vuelven los pájaros.
O si vuelven siquiera.

domingo, 6 de febrero de 2011

Tres segundos para improvisar

Resulta que no me gusta,
después del domingo siempre llega el lunes.
Y tras un parpadeo, 
viene otro igual que el anterior.

sábado, 5 de febrero de 2011

¿Y qué?


























Oye, mira,
a veces
no me apetece 
levantarme de la cama.

Algunos días
quisiera encerrarme
entre rosarios y pecados,
echar la culpa fuera
y salir,
con la sensación 
de no tener falta alguna.
De que no necesito mi perdón. 

Escúchame,
porque hay momentos que
ojalá, puede ser, que 
no saldrá, no podré, que
por qué lo hago, que
no encuentro la razón.

De vez en cuando,
no miro por las ventanas.
No veo en los ojos de otros,
lo que pierdo en los míos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Si...

Si no me llenara las manos de agua.
Si consiguiera ser árbol, y dejara de soñarme pájaro.
Si me gustasen las cuadrículas, y la gente que escribe con letra de imprenta.
Tal vez si tuviera la ropa ordenada en marrón oscuro, marrón claro, negro y gris...
o a lo mejor, tuviera la sonrisa calculada en el momento adecuado.
Quizás, si solo creyera en las corbatas, en El Corte Inglés, y en mis 8 horas de funcionariado diario.
Si entendiera que el cuerpo es algo vergonzoso, que siempre hay que esconder.
Si en mi casa no hubiera siempre papeles para pintar, y lapiceros, y bolígrafos.
Y calcetines desparejados.
Si tuviera un marido con su exacto uniforme, su exacto afeitado y su exacta y eterna postura del misionero los jueves por la noche.
Si ''los dulces engordan''.
Si ''este país se está llenando de inmigrantes, que nos quitan el trabajo a los españoles''.
Si ''niño, ten cuidado, llevas la camisa por fuera de los pantalones''.
Si ''mira qué guarras las jóvenes de hoy, con las bragas al aire''.
Si ''hijo, no te masturbes que es malo''.



Entonces....
sería
total
y
absolutamente
gilipollas!

martes, 1 de febrero de 2011

Espejismos

Tu mente ya no es desierto nocturno y engañoso
manantiales embalsaste, poco a poco, con ideas de gotas.
Parece que recuerdo,
y me acerco con el férrico sabor de la victoria en los labios.
Y entonces, lo veo.
No hay nada que conseguir, la victoria siempre estuvo ahí,
yo pongo la competición, yo pongo las normas.
Yo las rompo.