sábado, 29 de enero de 2011

Seis centímetros



En el pulmón izquierdo,
seis centímetros de abismo,
los seis centímetros más grandes
nunca vistos.
Un trocito de nada,
un trocito de blanco, 
de gris, 
brillando.
Llevar el pecho partido en dos.
Tragarte los sueños todos juntos y sin agua.
Vomitar la vida poco a poco,
y ver cómo los demás siguen respirando.
El último gran castigo de Natura.
Nosotros, pobres humanos,
nos creímos dioses, inmortales
superamos la peste, inventamos vacunas.
Míranos bien,
¿Hay algo más irónico y cabrón,
que morir de ti mismo?
Darte cuenta de lo que tienes
debe ser un efecto secundario de la muerte.

viernes, 21 de enero de 2011

Te estaba esperando

Foto de Clara Reina Mora 






















Adivíname en la oscuridad,
lléname la boca de volcanes y océanos,
hazme bailar entre los charcos,
y que todos los días huelan a tierra húmeda.

Pero no te me acerques otra vez,
si vas a dejarme con los ojos
llenos de cenizas.
Y las manos envueltas en hojas podridas.
No soy de medias tintas.

domingo, 16 de enero de 2011

¿Nunca dicen nada?



Probar los límites una y otra vez,
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Qué sucede si sobrepaso la frontera?
¿Quién va a venir a pararme los pies?




Ocurre que me quedo pequeña a mí misma,
y no sé cómo arreglarlo.

viernes, 14 de enero de 2011

Mi hogar

Mi casa es una casa como otra cualquiera. Más o menos cómoda, de mayor o menor tamaño, y con variación en el mobiliario.

Mi hogar es bien distinto.

Tengo una suerte de padre capaz de transformar una silla en una obra de arte.
¿Conoces a alguien capaz de hacer eso?
Sus ojos están llenos de raíces, 
y sus manos de un conocimiento
que no se aprende en los colegios.
Una antigua artesanía, de esas que solo se enseña a unos pocos afortunados.
Mi madre, en cambio, tiene en el fondo de la mirada el mar.
Es delicada como una mariposa, 
capaz de la furia más absoluta si la ocasión lo requiere.
(y si no también)
Ella pone el arte en cada acto que realiza.
Mi hermana, Galia
es exactamente como su nombre, melódica, breve y bonita.
La sonrisa nunca se borra de su cara, es incapaz de guardar rencor a nadie.
Tiene los ojos más dulces que he visto nunca.
Ella es la luz que siempre está, en cualquier momento, 
y bajo cualquier circunstancia. 
Dispuesta a seguirme en cada compás, incondicionalmente.
Y un animal con presencia de gato, 
gestos de perro
y alma de persona. 
Que es la primera en llegar cuando nos oye llorar a alguno.

Tengo el orgullo de decir que he vivido en cuatro barrios,
y conocido seis casas, 
que en mi hogar el dinero no tiene que ver con el bienestar.
Que no necesitamos una casa grande para ser felices. 
Ni llevar la cartera llena.
Solo nos necesitamos los unos a los otros. 
Y eso es algo que no mucha gente tiene la suerte de aprender.

jueves, 13 de enero de 2011

Cierra los ojos



Solo un ratito.
Escúchate por un momento.
Siente cada parte de tu cuerpo
y deja de pensar en los problemas.
Nada es tan importante como el instante que estás viviendo.
Y la manera en que decides pasarlo.

Yo me encadeno sola,
pero a la inversa también funciona.

sábado, 8 de enero de 2011

Flores en el pelo



Bailar entre las rocas
sin dejarme los pies
en el intento.


Y sacudir la ciudad
con risas de lluvia.


Todos los cerrojos
aún en la boca.


Todos los senderos
sin dueño ni nombre.


Me van a quedar siempre
tantos gritos.


Lo excitante de saber
que (no) eres
que (no) serás
alguien diferente.