En el pulmón izquierdo,
seis centímetros de abismo,
los seis centímetros más grandes
nunca vistos.
Un trocito de nada,
un trocito de blanco,
de gris,
brillando.
Llevar el pecho partido en dos.
Tragarte los sueños todos juntos y sin agua.
Vomitar la vida poco a poco,
y ver cómo los demás siguen respirando.
El último gran castigo de Natura.
Nosotros, pobres humanos,
nos creímos dioses, inmortales
superamos la peste, inventamos vacunas.
Míranos bien,
¿Hay algo más irónico y cabrón,
que morir de ti mismo?
Darte cuenta de lo que tienes
debe ser un efecto secundario de la muerte.




