Ahora que
Me he cansado de los besos
con sabor a ron y hierba buena
y las noches color invierno sin planes.
Ahora que
Veo mi jaula desde fuera,
y vivo el placer de saberme lejos
temo ser reflejo de lo que quiero,
feliz encerrada, creyéndome libre.
Ahora que
Madrid me sabe a hogar y rutinas
calor, caminos memorizados
Ahora que
comprendo la salida
como necesidad,
No huída.
Ahora que
Manos cansadas de aferrar nudos
acelero los minutos
y lleno mis platos de paisajes lejanos.
Entiendo la mente
Como ramo de flores, espinas y ortigas
y con las espinas he hecho
un recipiente de rosas, margaritas y claveles.
Ahora que sé
Que la única manera de librarme
de las cadenas del dolor
es apretar un poco más fuerte que ellas.
Ahora....
Voy a quemarme los dedos
prendiendo las demás alambradas.




