lunes, 15 de noviembre de 2010

Mis demonios son invernales

Inconscientes
inconexos,
frebriles
pensamientos.

Puntos de fuga, por favor.
¿Será que nadie
encontrará en mis pupilas
la libertad
más absoluta?

Renacen nuevos yo
en mis malsoñados rincones.
Cada uno menos perfecto,
más contaminado.
¿Caeré una y otra vez?

Tantos miedos sin sentido
Se inquieta mi corazón
solo con falsas alarmas
Y mi mente me traiciona
¿Dónde está la escapatoria?

Tópico tras tópico,
absurdo trabajo
El desprecio más puro
no me basta
¿Vas a venir?




De pronto, me arrepentí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario